Copitas menstruales: una alternativa higiénica y ecológica

Copitas menstruales: una alternativa higiénica y ecológica

En Argentina cada vez son más las mujeres que incorporan la copita menstrual a sus vidas, reemplazando los convencionales tampones y toallitas femeninas.

La copa menstrual, un recipiente de silicona que se inserta en la vagina para depositar el flujo sanguíneo, a diferencia de los tampones que también se usan internamente, no absorbe la sangre, sino que la mantiene contenida en el interior hasta que se extrae y se desecha. Es una alternativa cómoda que protege a las mujeres en esos días femeninos, pero fundamentalmente es una opción higiénica y ecológica.

Fleurity, la empresa que desembarcó en Argentina para mejorar la calidad de vida de las chicas, afirma que ofrece un producto de altísima calidad hipoalergénica e increíblemente suave al tacto con la certificación del organismo brasileño ANVISA y la liberación a la venta en Argentina por ANMAT, cumpliendo todas las normativas de higiene y seguridad correspondientes.

Destacan que al ser un recipiente flexible, se adapta al interior de una mujer de manera única dando seguridad durante 12 horas y es totalmente saludable, dado que evita que el aire exterior entre en contacto con las pérdidas, previniendo la proliferación de bacterias y otros microorganismos que usualmente generan infecciones.

La copa menstrual Fleurity no mancha, no ensucia y no contamina. Además aseguran que ayuda al cuidado del medioambiente en contraposición a los tampones y toallitas femeninas que generan mucho residuo. Se estima que 1 copa equivale a 14.000 tampones o toallitas aproximadamente. Esto se debe a que es reutilizable y dura 10 años.

Victoria