Mayúscula no solo lanzó XPENG en México… convirtió el futuro en una experiencia IRL
Hay pitches que se ganan con decks. Y hay otros que se ganan demostrando que puedes hacer que una marca parezca salida del 2040 sin perder el touch humano. Ahí es donde .MBTL —la unidad de experiencias de Mayúscula liderada por Luis Figueroa— acaba de subir de nivel.
La agencia fue la elegida para desarrollar la experiencia de lanzamiento de XPENG en México, después de competir contra agencias internacionales especializadas en ejecución. Sí, internacionales. Sí, especializadas. Y sí, ganaron.
Porque una cosa es hablar de innovación y otra muy distinta es lograr que la gente la viva, la toque y salga diciendo: “ok, esto sí estuvo otro nivel”.

La misión: presentar una marca tecnológica premium a medios e influencers mexicanos sin caer en el clásico evento corporativo lleno de LEDs gratuitos y speeches eternos. La solución de .MBTL fue construir una experiencia donde tecnología, storytelling y diseño convivieran como si siempre hubieran estado destinados a hacerlo.
Y aquí entra uno de los greatest hits del proyecto: el venue.
El lanzamiento se llevó a cabo en el recién inaugurado Museo Nacional de Energía y Tecnología (MUNET), convirtiéndose en el primer evento de marca realizado en el espacio. Una elección que no solo se veía cool en el moodboard, sino que ayudó a aterrizar perfectamente el universo de XPENG: innovación, futuro y sofisticación tecnológica.

Pantallas inmersivas, iluminación estratégica, sonido, activaciones y una narrativa diseñada al milímetro fueron parte del recorrido que armó .MBTL para traducir el ADN de la marca en algo tangible. Porque aquí el reto no era “hacer un evento bonito”; era lograr que lujo, tecnología y experiencia convivieran sin sentirse forzados.
“Participamos en el pitch del evento de lanzamiento contra agencias internacionales especializadas y logramos ganar. Esto confirma que nuestra capacidad de ejecución está al nivel de cualquier competidor global”, comentó Figueroa.
Y sí, XPENG también llevó juguetes serios al escenario.
Durante el evento se presentaron los modelos G6 y G9, además de desarrollos tecnológicos dignos de sci-fi: un prototipo de auto volador —que ya se comercializa en China— y IRON, un robot humanoide hiperrealista que fácilmente podría protagonizar la próxima obsesión tech de internet.

Pero más allá de los gadgets futuristas, el proyecto dejó claro algo importante: Mayúscula está demostrando que la creatividad no termina cuando baja la campaña del Keynote. También vive en la operación, en la implementación y en la capacidad de convertir ideas complejas en experiencias memorables.
Y en una industria donde muchas agencias prometen execution level global, pocas pueden decir que ya le dieron la bienvenida al futuro… y además lo hicieron ver cool.

